Al referirnos en esta tercera entrega a la vida del maestro TITO RODRIGUEZ, a partir del 1958; nos encontramos anecdóticamente con dos hechos trascendentales en el acontecer de la música latina:
El primero, un nuevo sentir del bailador por los ritmos cubanos expuestos en los escenarios americanos y el segundo, el punto de partida de lo que años después sería el cambio generacional, que incorporaba de manera silenciosa a la música latina; gentes que se convertirían, en ídolos para las llamadas nuevas generaciones latinoamericanas; nos referimos por ejemplo a:





