BOLA DE NIEVE.- DESTACADO

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Tal vez se cometa una indiscreción al listar connotados pianistas de Cuba una tierra de la cual brotaban por doquier, talentos en diferentes regiones y periodos; sin embargo guardando el respeto debido deseamos mencionar al menos algunos de los considerados notables en diferentes momentos de la pianística cubana. 


Desde el nacimiento de algunos de los considerados notables dos siglos atrás: Manuel Saumell (1817), Ignacio Cervantes (1847), Ernestina Lecuona (1882); María Cervantes (1885), Ernesto Lecuona (1895) Antonio María Romeu (1876); y algunos de los nacidos en el siglo anterior en lo que podría llamarse la consolidación de la pianística cubana: Rita Aurelia Fulceda Montaner y Facenda “Rita Montaner” (1900), Ignacio Jacinto Villa Fernández “Bola de Nieve” (1911), Anselmo Sacasas (1912), Juan Bruno Tarraza (1912), Pedro Justiz “Peruchín” (1913), Arturo Nuñez (1913); Luis “Lilí” Martínez Griñán (1915), Lino Frías Gómez (1915); René Hernández (1916), “Pepesito” Reyes (1916), René Tozet (1916); Felo Bergaza Zerquera (1917), Dámaso Pérez Prado (1917), Ramóm “Bebo” Valdés (1918), Julio Gutiérrez (1918), Rubén González (1919), Frank Emilio Flynn (1921); Alfredo Rodríguez (1936), Paquito Hechavarría (1939), Alfredo Valdés Jr (1941), "Chucho" Valdés (1941), Emiliano Salvador (1951), José María Vitier (1954), Ernán Lopez-Nussa (1958), Gonzalo Rubalcaba (1963)…Y siempre habrá algo que comentar, recordar y con lo cual soñar, cuando de pianistas cubanos se trate; con la consabida posibilidad de dejar fuera del listado a alguien de la preferencia de cualquier amante de la música latina. 

En esta oportunidad queremos reconocer en Ignacio Jacinto Villa Fernández, un excelso interprete del instrumento con una historia que vale la pena compartir que aprendimos a llamar y recordar simplemente como “Bola de Nieve”. 

Se cumplen este dos de octubre 43 años de su deceso virtuoso ejecutante del piano, natural de Guanabacoa, de donde igualmente eran dos estelares pianistas el maestro Lecuona Cazado y Rita Montaner también reconocida cantante; fallece Villa Fernández, recién cumplidos sus sesenta años de edad. 

Procedente de una familia formada por trece hermanos, siendo sus padres: don Domingo Villa, que se ocupaba como cocinero de una fonda y doña Inés Fernández, consagrada bailadora y amante de la música, quien se convertiría en su mayor influencia; contaba en una oportunidad que su tía abuela materna doña Mamaquica, quien había criado a su señora madre, fue quien lo impulso a que estudiara música, “porque así se lo habían indicado sus santos”. 

Según contaba su hermano Domingo, Ignacito como lo llamaba, con 10 años comenzó a estudiar solfeo y teoría musical, bajo la tutela del profesor Gerardo Guanche y más tarde, piano en el conservatorio Mateu, matriculado por su señora madre doña Inés; compartia la practica musical con su gusto por las matemáticas, sin desconocer su interés por la pedagogía. 

En los comienzos del cine las funciones eran amenizadas por un pianista, honor que le correspondió en su pueblo natal, para luego tener su primera importante vinculación a la orquesta del estelar Gilberto Valdés, que actuaba en al Cabaret la Verbena de Marianao con un ingreso de cinco pesos diarios; trabajo con la soprano Josefina Zoila Gálvez Pérez (en la foto), considerada una gloria nacional, ella había estudiado canto en Milán Italia, gran intérprete folclórica y distinguida profesora de canto del Conservatorio Municipal de música Amadeo Roldan de la Habana; cuando decide actuar acompañada de Ignacio Villa, regresaba de una triunfal gira por Roma Italia y otros países de Europeos, donde participo en operas como Rigoleto de Verdi. 

Acompaña por primera vez a la extraordinaria pianista y cantante, Rita Montaner, quien lo buscaba en su casa en el Roof del hotel Sevilla, interpretando el son pregón “El Manisero” de Simons y “Siboney” de Lecuona; Causa gran alboroto en la familia de Ignacito, cuando La Montaner va a busca a Ignacito, ya no para una presentación en la Habana, sino para que le acompañara fuera de la Isla; para el 19 de enero de 1933 viajan a México actuando en Yucatán, Mérida y ciudad de México, presentándose en los afamados Teatros Iris y Politeama; es allí sin ninguna duda cuando se presenta el histórico cambio de nombre de Ignacio Villa a cargo de Rita Montaner quien le presenta en honor a su marcado color como “Bola de Nieve”, historia que refiere el propio Villa en un trabajo donde se escucha "El Manisero", alguna vez, se llego a decir por parte del periodista Fernando Campoamor, que había sido un médico del barrio, llamado Carlos Guerrero; contaba Ignacio Villa que desde el colegio los compañeros le molestaban con ese sobrenombre y luego Rita le coloco el sello para siempre; nos quedamos con la versión de Villa Fernández. 

De este primer viaje a México, regresan a Cuba y en el 1934 viajan a los Estados unidos en una especie de revista musical que integro grandes exponentes de la música como Pedro Vargas, las hermanas Campos, Enriqueta Faubert y Juan Martínez Casado. 

“Bola de Nieve”, como ya se le conocía , regresa en calidad de solista a ciudad de México para el 30 de abril de 1934 presentándose en el cine Máximo con Ernesto Lecuona y las sopranos habaneras de apenas 15 años Margot Alvariño, bautizada por el propietario de la RHC don Amado Trinidad como “La Reina del Pregón” y la también soprano Habanera nacida el 25 de agosto de 1912 Luisa María Morales Ruiz; el mismo grupo sumado a Mimi Cal, Manuel Colina, Fernando Mendoza y Constantino Pérez y los mexicanos Toña la Negra, Pedro Vargas, Carmen Godoy y Lucha María actuarían en una inolvidable revista organizada por don Agustín Lara en el teatro Politeama. 

Para el 1935, reconocido ya como un excelso pianista, se presentó en la Habana con la compañía de Ernesto Lecuona en los teatros Campoamor y Principal de la Comedia. Ernesto Lecuona y Bola de Nieve, interpretan a dos pianos dos piezas de Lecuona Cazado "El cabildo" de María la O y "Como arrullo de Palma". 

En el mes de junio de 1934 Rita, había realizado una gira por Argentina en compañía del pianista Rafael Betancourt, actuando en los teatros Maipo, en la revista ¡A La Habana me voy!, y con la Compañía de Revistas Porteñas, en el Buenos Aires, en las obras Copacabana y La calle 125; esta gira sirvió como un abrebocas al viaje que Bola de Nieve realiza con la estelar revista organizada por Ernesto Lecuona, que incluía a Esther Borja, y Ernestina Lecuona, presentándose en varios programas en Radio Splendid y Radio Mundo, en la Capital Argentina, participando además en la película “Adiós, Buenos Aires”, con sus compañeros de gira. 

"Bola de Nieve", regresa para el 1943 a Buenos aires donde ofrece un concierto en el Conservatorio Nacional Durante el 1946 acompaña nuevamente a Rita Montaner en presentaciones en el cabaret Tropicana, donde alternaba con el también pianista Felo Bergaza; al año siguiente contratado por la revista de Conchita Piquer, viaja a Europa y en el 1948 se vincula en España al colectivo de Ernesto Lecuona para realizar presentaciones en este país; luego regresa a Estados Unidos, actuando como solista, en el Café Society de la ciudad de Filadelfia, junto a cantantes como: Lena Horne, Teddy Wilson, Art Dayton y Paul Robeson. Luego se presenta en los teatros Puerto Rico y San Juan, de Nueva York, junto a Libertad Lamarque, Lou Walter, Tony Gary, Eva Garza y Fausto Curbelo. 

Era tal su popularidad que a comienzo de la década de los cincuenta se inicio la emisión en la CMQ Radio el programa “El Show de Bola de Nieve”, en el cual no sólo cantaba y tocaba el piano, además dirigía la orquesta y los coros. La gran amistad con su paisana Rita Montaner les permitió reencontrarse y actuar en el mes de junio de 1953, en la producción musical Danzón, del cabaret Montmartre, junto a las parejas de bailes Elpidio y Margot, Sonia Calero y el Ballet de Alberto Alonso. 

La década de los cincuenta fue prolífica en viajes, llego a Paris donde se presentó por vez primera en el Chez Florence de París, en 1953 actuó en Copenhague; en 1956 ofreció un recital en el Salón de las Américas de la Unión Panamericana de Washington, donde inauguró los conciertos de verano de esa institución. Visitó Niza, Roma, Venecia y Milán en 1957; a finales de la década actúa en Dinamarca. A partir de 1961, Bola de Nieve realizó giras por  los llamados paises socialistas que incluyo entre otros a Checoslovaquia, Unión Soviética y República Popular China. En 1964 y 1966, fue contratado para presentarse en el restaurante mexicano Cardini Internacional, realizó grabaciones para la firma Orfeón y se presentó en numerosos programas de radio y televisión. 

De regreso a Cuba brindó un recital para los delegados al Encuentro Rubén Darío, que organizó la Casa de las Américas y formó parte ese mismo año de la delegación cubana a la Expo’67, en Montreal, Canadá. Ofreció varios recitales en el teatro Amadeo Roldán y en festivales de música popular, entre ellos el celebrado en el balneario de Varadero, en 1970, que quedó grabado y fue publicado para el 2009 por la casa Egrem. 

Las grabaciones discográficas que realizó Bola de Nieve, hasta 1960, con muy pocas excepciones, fueron hechas fuera de Cuba, sobre todo en México, para la RCA Víctor, para el sello Montilla, para el sello Orfeón, otra fueron realizadas con Kunabey Y Areito. A partir del 1955, grabo con el respaldo orquestal de los maestros José Sabre Marroquín y Mario Ruíz Armengol, hay un de larga duración del cual no se tienen profundas referencias acompañado musicalmente por Chico O’Farrill en 1958. 

Dentro el legado musical recordamos piezas como: "Ausencia", "Ya no me quieres", "Tú", "Qué dirías de mí", "Devuélveme mis besos", "Alma mía" de María Grever; "No me platiques", "Una semana sin ti", "Estás conmigo", "Tanto daño", "Aunque llegues a odiarme", "Déjame recordar" de Vicente Garrido; "Mi mejor verdad", "Así fue", "La condesa" de José Sabre Marroquín; "No niegues que me quisiste", "Porqué si estás en mí no estás conmigo" de Jorge del Moral; "Ay, que adiós" de Mario Ruíz Armengol. 

De compositores cubanos "El botellero", "Ogguere", "Baró", "Ecó", de Gilberto Valdés; "Mesié Julián", tema que le dio gran popularidad, "Amor internacional", "Vamo José", "Mambo en París" El ñango de Armando Oréfiche; "El Manisero", "Chivo que rompe tambó" de Moisés Simons; "Me contaron de ti", "No te importe saber" de René Touzet; "No puedo ser feliz", "Seré feliz cuando tú me quieras" de Adolfo Guzmán; "Oye corazón" y “Ya son las doce”; "El dulcero", "Allá en el batey" de Ernesto Lecuona; "Vito Manué", "Búcate plata", "La chiquita" de Emilio Grenet, con versos de Nicolás Guillén, su magistral interpretación de la obra de Eliseo Grenet “Mamá Inés; etc. 

Respetuosamente aunque él lo reconocía, como cantante, no fue tan notable como con el piano; en su voz se recuerdan piezas como: “La flor de la Canela” de “Chabuca” Granda, "Se equivocó la paloma" de Alberti-Gustavino, "Monasterio Santa Chiara" de G.Barbieri; "Be careful, its my heart" de Irving Berlin, "La vie en rose" de la estelar Edit Piaff; "En c’est an la" de Charles Trenet, "Las hojas muertas" de Kosma-Prevert, "Vete de mí" de Virgilio y Homero Expósito, "Os quindis de yayá" y "Faixa de saten" de Ari Barroso. 

Como compositor se recuerdan piezas como: "Si me pudieras querer"; "Ay, amor"; "Drume mobila"; tal vez su obra más conocida fue "Si me pudieras querer"; "No dejes que te olvide"; "Ay, venga, paloma, venga"; "Pobrecitos mis recuerdos"; "No siento"; "Becquerina"; "Canción de la barca"; y "Arroyito de mi casa" grabada por Esther Borja. 

“Bola de Nieve”, padecía de diabetes y asma; en el mes de enero de 1969 se le descubrió una cardiopatía arterioesclerótica. En el 1970, sufrió un infarto aun así dejo una famosa frase "los trastornos que me está ocasionando la diabetes no me incapacitan para continuar martirizando al piano y a mi público". 

Su última actuación fue el 20 de agosto de 1971 en el teatro Amadeo Roldán, durante un homenaje a Rita Montaner. Apareció en la televisión por última vez en el programa musical "Álbum de Cuba", un día después de haber cumplido 60 años. “Chabuca” Granda junto a amigos y admiradores le preparaban un homenaje en Perú y, antes de partir, concedió una entrevista en Radio Habana Cuba que sería la última. Falleció el 2 de octubre de 1971 en México DF. 

Refería alguna vez Pablo Neruda, un lírico mensaje que definía la intimidad de este grande de la pianística latinoamericana: "Bola de Nieve se casó con la música y vive con ella en esa intimidad de pianos y cascabeles, tirándose por la cabeza los teclados del cielo. ¡Viva su alegría terrestre! ¡Salud a su corazón sonoro!" 

Fuentes Consultadas: 
 Díaz, Ayala, Cristóbal: Cuando salí de La Habana. 1898-1997: Cien años de música cubana por el mundo, tercera edición, corregida, Fundación Musicalia, San Juan, Puerto Rico, 1999. 
 Díaz, Ayala, Cristóbal: Música Cubana del Areyto al rap cubano, cuarta edición, Fundación Musicalia, San Juan, Puerto Rico, 2003. 
 Giro, Radamés: Diccionario Enciclopédico de la Música en Cuba, Letras Cubanas, La Habana, Cuba, 2007.  Bola con su sonrisa y su canción: Fernando Rodríguez Sosa • La Habana 
 Entrevista "Un diálogo con Bola" por Félix Pita Astudillo, en Granma, 4 de octubre de 1971. 
 Discografía de Bola de Nieve 

Nota: 
1.- Ignacio Villa Fernández nació en Guanabacoa - Cuba el 11 de septiembre de 2011
2.- "Bola de Nieve" estuvo actuando en Bogotá - Colombia, fue entrevistado y presentado por don Miguel Granados Arjona, nos cuenta varias anécdotas que luego haremos publicas.
3.- La fecha de nacimiento de Ezequiel Lino Frías Gómez, fue suministrada por Joaquin Dejanon Rodriguez 

Por: Carlos Molano Gómez 
Bogotá - Colombia
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